SEAMOS MEJORES MAESTROS: Semana del 26 de Octubre al 1 de Noviembre 2026. Empiece conversaciones. DE CASA EN CASA. (Hacer discípulos: una obra de amor, Lección 5 punto 4). Asignación Preparada.
SEAMOS MEJORES MAESTROS: 26-Octubre-1-Noviembre-2026. Empiece conversaciones. DE CASA EN CASA. (Hacer discípulos: una obra de amor, Lección 5 punto 4). Asignación Preparada.

Empiece conversaciones (3 mins.) DE CASA EN CASA. (lmd lección 5 punto 4).
Marco de circunstancias: Durante la predicación de casa en casa, el publicador conversa con un vecino sobre el sufrimiento en el mundo, escucha su opinión y utiliza un texto bíblico para mostrarle que Dios no es el causante de las cosas malas. Finalmente, acuerda regresar para explicarle qué dice la Biblia sobre el origen del sufrimiento.
Publicador (a): ¡Hola, buenos días! Mi nombre es [nombre]. Estamos visitando brevemente a los vecinos para conocer su opinión sobre un tema que nos afecta a todos. Dígame, cuando ve las noticias y observa tantas guerras, enfermedades y tragedias, ¿alguna vez se ha preguntado por qué Dios permite que pasen estas cosas?
Ayudante: Sí, la verdad es que sí. Yo pienso que, de alguna manera, Dios tiene que ver con todo esto. Como la gente se porta cada vez peor, quizás él permite esas desgracias para castigarla y enseñarle una lección.
Publicador (a): Comprendo lo que me dice. Cuando vemos tanto sufrimiento, es normal preguntarnos por qué sucede y quién tiene la responsabilidad. Además, muchas personas piensan que, como Dios es todopoderoso, podría evitar estas desgracias.
Ayudante: Exactamente. Si él puede controlar todas las cosas, ¿por qué no iba a ser responsable de lo que ocurre?
Publicador (a): Es una pregunta razonable. Pero ¿sabía usted que la Biblia nos ayuda a entender cómo ve Dios el sufrimiento? Mire lo que dice Santiago 1:13. ¿Podría leerlo, por favor?
Ayudante: Claro. Dice: “Que nadie diga durante una prueba: “Dios me está probando”. Porque, con cosas malas, nadie puede probar a Dios ni él prueba a nadie.”.
Publicador (a): Muchas gracias. ¿Qué le llama la atención de estas palabras?
Ayudante: Que dice que Dios no prueba a nadie con cosas malas.
Publicador (a): Así es. Este texto nos enseña que Dios no provoca las desgracias para castigarnos ni para darnos una lección. Por eso, cuando alguien pierde a un ser querido o sufre una enfermedad, no debería pensar que Dios le está cobrando algo. Al contrario, podemos estar seguros de que él no es el causante de nuestro sufrimiento.
Ayudante: Me tranquiliza saber eso. Pero entonces, si Dios no causa estas cosas, ¿por qué no hace algo para detenerlas?
Publicador (a): Lo entiendo. Todos deseamos que llegue el día en que no haya más sufrimiento. Y lo bonito es que la Biblia explica por qué existen tantos problemas y qué hará Dios para solucionarlos. ¿Qué le parece si otro día le muestro en solo unos minutos quién está detrás de tantos sufrimientos y qué hará Dios para acabar con ellos?
Ayudante: Sí, me gustaría saberlo. Generalmente estoy en casa los jueves por la mañana.
Publicador (a): Perfecto. Entonces, pasaré el jueves y veremos lo que dice la Biblia. Muchas gracias por su tiempo. ¡Que tenga un buen día!
Ayudante: Gracias, igualmente.