TEXTO DIARIO: Lunes 2 de noviembre 2026. Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, que se la pida constantemente a Dios, porque él da generosamente a todos y sin críticas (Sant. 1:5).
TEXTO DIARIO: Lunes 2 de noviembre 2026. Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, que se la pida constantemente a Dios, porque él da generosamente a todos y sin críticas (Sant. 1:5; nota).

Examinemos las Escrituras todos los días 2026
Lunes 2 de noviembre 2026
Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, que se la pida constantemente a Dios, porque él da generosamente a todos y sin críticas (Sant. 1:5; nota).
Jehová nos da un excelente ejemplo de generosidad al compartir su sabiduría sin reprocharnos ni criticarnos cuando le pedimos ayuda. Nosotros podemos imitarlo compartiendo nuestros conocimientos y experiencia con los demás, aprovechando las oportunidades para capacitar a nuevos publicadores, hermanos con responsabilidades y quienes colaboran en la construcción y el mantenimiento. Al enseñar con paciencia, cariño y generosidad, ayudamos a otros a prepararse para enseñar también a los demás.
¿Qué hace Jehová con su sabiduría?
Jehová comparte su sabiduría generosamente con nosotros. No se la guarda para sí mismo, sino que nos anima a pedírsela cuando necesitamos guía. Además, lo hace sin reprocharnos ni criticarnos por reconocer que necesitamos su ayuda.
¿Qué oportunidades tenemos de compartir lo que sabemos?
Tenemos muchas oportunidades de compartir lo que sabemos. Por ejemplo, podemos enseñar a los nuevos a predicar, los ancianos pueden capacitar con paciencia a los siervos ministeriales y a otros hermanos para atender sus responsabilidades, y quienes tienen experiencia en construcción o mantenimiento pueden enseñar a otros a realizar esos trabajos en los Salones del Reino y otras instalaciones.
¿Cómo podemos seguir el ejemplo de Jehová al capacitar a otros?
Podemos seguir el ejemplo de Jehová compartiendo generosamente nuestros conocimientos y experiencia, sin guardarnos nada por miedo a que otros lleguen a ocupar nuestro lugar. Además, debemos dedicar tiempo y esfuerzo a enseñar con paciencia y cariño, confiando en que quienes capacitamos también podrán enseñar a otros. De esta manera, contribuimos a que se forme una cadena de generosidad que beneficia a toda la congregación.
REFLEXIÓN
El texto de hoy nos enseña que no debemos ser egoístas con los conocimientos o la experiencia que hemos adquirido. A veces podríamos pensar que, si enseñamos a otros todo lo que sabemos, podrían llegar a ocupar nuestro lugar o hacer nuestras tareas. Pero Jehová nos enseña lo contrario: debemos compartir generosamente lo que sabemos y alegrarnos de que otros progresen. Además, al capacitar con paciencia y cariño, no solo ayudamos a nuestros hermanos a desarrollar sus habilidades, sino que también fortalecemos la unidad y el espíritu de generosidad en la congregación.